Preparación

  1. Precalentar el horno por arriba y por abajo mientras se prepara los muffins, por arriba y por abajo, con ventilador a 175°. Poner las semillas de lino en remojo y mezclar con las 6 cucharadas de agua
  2. Tamizar la harina de espelta y mezclar con la harina de mijo. Mezclar todos dos demás ingredientes secos en un bol: la ralladura de naranja, las especies, las semillas de amapola, el bicarbonato y la sal.
  3. Batir el plátano con el puré de calabaza, el sirope y todos los ingredientes húmedos de manera a quede todo bien integrado. Mezclar el batido en bol con las harinas e ir removiendo con una espátula hasta que quede una masa homogénea.
  4. Distribuir la masa en moldes de muffins de silicona, o moldes de metal previamente engrasados, hasta ¾ partes del molde.
  5. Colocar a medio horno y hornear durante unos 30′ y hasta que quede cocido en el centro. Verificar con un palillo y pinjar en el centro, tiene que salir seco.
  6. Retirar los muffins del horno y dejar que se enfríe, unos 20 minutos antes de desmoldar. Colocar los muffins en una rejilla y dejar enfriar completamente antes de tomar.
Recetas MacroSeny: Muffins veganos de calabaza, semillas y especies

Notas:

Para hacer el puré de calabaza, suelo utilizar la calabaza tipo violín o también llamada cacahuete, por su forma. La corto por la mitad, y luego en cuartos longitudinalmente. Para ello se necesita un buen cuchillo grande, de hoja amplia y bien afilado, que es un utensilio básico para cocinar debidamente. Suelo cocinar con cuchillos sin punta, que son específicos para cocinar verduras y que se conocen como cuchillo japonés de verduras. ¡Actualmente son fáciles de encontrar en cualquier tienda de menaje de cocina, a precios muy asequibles y creedme, un cuchillo adecuado y bueno, hace mucha diferencia! Luego, se retira las semillas de la calabaza, rascando con una cuchara sopera. Se lava la calabaza con su piel. Se pone unos granitos de sal marina por encima de la pulpa cruda de la calabaza. Forrar la bandeja del horno con papel de hornear y precalentar a 200 grados el horno por arriba y por abajo. Colocar los cuartos de la calabaza, con su piel hacía arriba. De esta manera la piel de calabaza actúa como una tapa que ayuda a cocinar su pulpa. Hornear a medio horno durante 45 minutos, a 180 grados. Cuando la pulpa de calabaza ya está bien cocida, se deja enfriar completamente y se retira de la piel con una cuchara sopera. La pulpa de calabaza se puede utilizar para múltiples recetas para hacer cremas, croquetas, pasteles, etc… se conserva bien en la nevera, cerca de una semana. También se puede congelar por raciones e ir utilizando y descongelando la a medida que la necesites.


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