Introducción

El Daikon es un nabo blanco y largo. Su nombre proviene de la unión de las palabras japonesas “dai” (largo) y “kon” (raíz). Es una fuente excelente de energía y fibra además de aportar altas cantidades de vitaminas y minerales. El consumo de Daikon es una buena manera de depurar el cuerpo y reducir el colesterol. Los hábitos alimenticios inadecuados (exceso de azúcares, grasas, carnes, harinas refinadas y aceites de baja calidad) provocan que la grasa se acumule en los órganos fundamentales y en los canales de los meridianos de energía, hecho que puede dificultar e incluso impedir su circulación. Una dieta sana en la cual el Daikon sea habitual puede ayudar a prevenirlo y asegurar que todos los órganos funcionen equilibradamente.

Instrucciones

1 – Lavar la remolacha bien y cocinar en la olla exprés con piel durante unos 40 minutos. Enfriar con agua fría, pelar y trocear la remolacha ya cocida.

2 – Pelar y descorazonar las manzanas. Cortar las manzanas a cuartos y cocinar al vapor con unos granitos de sal marina por encima, unos 10 minutos, o hasta que la manzana este blanda.

3 – Hervir con un poco de agua el Daikon, previamente remojado, durante unos 10 minutos con unas gotas de Tamari. Mezclar con la manzana y la remolacha. Batir todo bien añadiendo el zumo de 1/2 limón, 1 cucharada sopera de aceite de oliva en crudo y agua del vapor de las manzanas y añadir más agua según la consistencia deseada.

4 – Servir en boles individuales, se puede tomar caliente, tibia, a temperatura ambiente o fría según la estación. Decorar con un poco de germinados, con granos de granada (si es temporada) y un hilo de aceite de oliva.

Notas:

Con propiedades tonificantes, diuréticas y alcalinizantes, el daikon cuenta con enzimas que favorecen la digestión. También favorece la eliminación de mucosidades, cálculos renales y residuos animales del cuerpo. Basta una pequeña cantidad en cada comida para notar los beneficios. Remojándolo previamente unos cinco minutos, se puede tomar crudo o mezclado con ensaladas.

Si se hierve acompañando a la sopa miso, o a cualquier sopa tradicional, acentúa el sabor del plato. Otra posibilidad es hervirlo junto a verduras o cereales integrales. También puede mezclarse con salsa de soja para acompañar la tempura, las carnes o pescados.

Receta: Crema de remolacha, daikon y manzana de MacroSeny

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