Preparación

1 – Calentar el horno a 200 º, mientras se corta la calabaza por la mitad, en sentido transversal. Retirar las semillas con la ayuda de una cuchara. Condimentar la carne de la calabaza con unos granitos de sal marina.

2 – Colocar una bandeja, un poco honda, con dos dedos de agua en la parte inferior del horno (la idea es que haga vapor). Por encima, en la bandeja plana del propio horno, colocar un papel de horno vegetal (no aluminio) la calabaza y la cebolla con pie. Hornear, por arriba y por abajo, durante 1 hora o hasta que calabaza y la cebolla estén tiernas.

3 – Con la ayuda de una cuchara retirar la carne de la calabaza asada y poner en una copa batidora. Pelar la cebolla ( ¡ ojo que te quemas !) y cortar la en juliana gruesa y añadir a la copa batidora junto con el aceite.

4 – Calentar 1 vaso y medio del caldo vegetal. Batir bien la calabaza asada y la cebolla asada con el caldo y el aceite de oliva en crudo. Añadir más caldo y seguir batiendo si la quieres menos espesa. Servir en tazas.

5 – Cortar un diente del ajo negro en daditos por taza. Espolvorear una pizca de tekka y tomar caliente.

Notas de la receta:

El ajo negro es un poderoso antioxidante y resulta de fermentación del ajo crudo con agua de mar durante al menos 60 días, en temperatura tibia y controlada. En principio no se debe cocinar, al fuego, el ajo negro porque al elevar las temperaturas se pierden propiedades. Su sabor es dulce y suave, es muy aromático, digestivo y agradable al paladar.


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