Preparación

1 – En una olla, a fuego medio – bajo, saltear los puerros con un poco de aceite y una pizca de sal marina, hasta que queden blandos.

Añadir el nabo y el hinojo y saltear un par de minutos más con otra pizca de sal. Por fin incorporar las azukis ya cocidas y el caldo de verduras con kombu.

2 – Cocinar a fuego medio – bajo, con la olla tapada, durante unos 15 minutos o hasta que veamos que las verduras ya están blandas.

3 – Retirar del fuego y triturar, añadiendo el tamari y la bebida vegetal de quinoa y coco. Esperar a que se temple para servir en boles individuales, con una cucharadita de aceite de cúrcuma por encima.

4 – Para elaborar el aceite de cúrcuma: Disolver la cúrcuma y el jengibre en polvo con dos cucharadas de aceite de sésamo.

Notas:

Esta crema está aún más deliciosa, si se toma templada o a temperatura ambiente. Se puede tomar como plato único. Las azukis ayudan a combatir la fatiga gracias a su efecto tonificante de los riñones. Son ricas en proteínas de origen vegetal y en minerales. Se pueden tomar durante todo el año, variando apenas la forma como las cocinaremos. Es muy práctico tenerlas cocidas con previsión para usarlas en distintas elaboraciones: Cremas, estofados, ensaladas, etc. Cuando más cocinadas están, más digestivas serán y no será por ello que perderán sus calidades nutritivas.
También es muy útil preparar caldos de verduras con un trocito de unos 3 a 5 gr de alga Kombu, en seco, por litro y medio de agua con previsión, para luego utilizarlo en sopas, cremas, guisos o para la cocción de los cereales integrales. Si cueces tus azukis con kombu, aprovecha el caldo que resulta de su cocción.
El aceite de cúrcuma, muy útil por sus propiedades anti inflamatorias, entre otras, se puede conservar en la nevera hasta unos 4 días y utilizarlo como condimento para otros platos.

Receta: Crema de azukis y leche de coco con aceite de curcuma en MacroSeny

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