Introducción

Dado que todos los carbohidratos acidifican en mayor o menor grado, lo más importante será masticar muy bien para equilibrar su efecto acidificante con la saliva, que es alcalina. El remojo del cereal integral es aconsejable en casos de debilidad digestiva y dificultades en la absorción de los minerales, dato especialmente interesante en casos de anemia y osteoporosis. Es conveniente añadir una cucharada de limón, vinagre de arroz, vinagre de manzana sin pasteurizar, acido láctico  o umeboshi. Por otro lado, las sustancias (fitatos) que pueden dificultar la digestión y la absorción de algunos minerales importantes, algunos estudios apuntan que actúan como antioxidantes, al unirse con el hierro ya que éste se puede comportar como un radical libre de acción oxidante intensa.

Instrucciones

1 – Lavar bien el arroz por inmersión y decantación (3 veces). En una olla, añadir 2 vasos de agua y hervir con el agua con una pizca de sal marina y la alga kombu. Cuando ya hierve , bajar el fuego al mínimo y tapar la olla. Cocinar durante 20 a 30 minutos a fuego lento, hasta que se quede sin agua.

2 – Retirar la alga kombu y reservar para otras cocciones. Poner la cúrcuma y la pimienta negra recién molida y remover. Tapar la olla y esperar unos 10 minutos. Servir mezclado con la rúcula fresca picada y los pickles.

Notas:

Arroz basmatic: Tiene un contenido en vitaminas y minerales más elevado que las otras variedades y tiene un sabor único y aromático. Contenido más bajo de almidón que otros arroces y un indice glucémico medio (la rapidez con que un alimento en particular aumenta los niveles de azúcar en sangre). Previene el estreñimiento y la diarrea, fortalece el sistema nervioso, regula el colesterol. El basmatic según la medicina oriental es el más indicado para condiciones de “humedad anormal”, sobrepeso o otras condiciones de estancamiento. El arroz, en general, es el cereal que menos ha cambiado evolutivamente, el que menos transformaciones ha sufrido.

Rucula: Planta silvestre mediterránea y ya los antiguos romanos le atribuyan propiedades afrodisíacas. Hoy en día se sabe que tiene componentes que son inductores de la serotonina, hormona involucrada en la sensación de placer y tranquilidad. También desde de la antigüedad se conocen sus propiedades para prevenir problemas oculares y tratar la ceguera nocturna, por su riqueza en carotenos. Es rica en vitamina C, resulta revitalizante y está indicada para personas con astenia, debilidad psicológica y convalecientes. Su interesante aporte en hierro y acido fólico le convierte en un remedio para la anemia.
Tiene una actividad anti ulcerosa estomacal pues provoca una menor secreción de ácidos gástricos. Aunque sea una hoja verde con propiedades refrescantes y depurativas, es inductora de calor, lo que hace energéticamente con un calidad más neutra que otras hojas verdes que se suelen consumir crudas.
Investigaciones recientes destacan sus propiedades apoptóticas ( que provocan la muerte natural de las células dañadas), anti mutagénicas (los mutagenos son agentes quimicos, fisicos o biológicos que alteran la información genética y aumenta los niveles de mutaciones por encima del nivel natural) y anti degenerativas.

Kombu: alga de consistencia firme, por lo que es necesario cocer la bien (mínimo unos 30 minutos). Cocinar los alimentos con una pequeña cantidad de Kombu aumenta considerablemente su calidad nutritiva y potencia el sabor. Tal y como otras algas, es muy rica en minerales, previene la absorción de tóxicos radioactivos, refuerza las defensas, es regeneradora, contribuye para regular el ph de la sangre, es anti inflamatoria, entre muchas otras propiedades curativas. Se suele cocinar una pequeña porción de alga kombu, del tamaño de un sello postal, junto a los cereales integrales y a las legumbres porque facilita su digestión, equilibra sus proteínas y aceites.

Pickles: Un fermentado o encurtido de verdura. Tiene unas interesantes propiedades inmuno estimulantes. Los fermentados son benéficos para restablecer la flora intestinal y estimulan el desarrollo de los Lactobacillus saludables. Una pequeña porción de encurtidos realizados de forma artesanal en cada comida sirven de coadyuvantes de las funciones digestivas. Muy recomendables también cuando tomamos harinas en forma de bocadillos, tortillas, etc…
Es importante que si lo compramos ya hecho, sean de origen ecológico y que hayan sido preparados con sal marina, respetando su tiempo de fermentación natural, evitando los vinagres, vinos y/o otros posibles aditivos o aceleradores de la fermentación.
Es un alimento muy rico en vitamina C y sus aplicaciones terapéuticas remonta a la época de los navegadores y sus dietas pobres en verduras frescas.
Para las dietas que requieren un reducido consumo de sal o para aquellas personas que su sabor les resulta extremamente fuerte, se puede aclarar los pickles en abundante agua fría. Se debe evitar o eliminar su consumo así como de otros alimentos fermentados en casos de que se tengan hongos y/o candidiasis.

Receta: Basmátic a la curcuma con pickles y rúcula de MacroSeny

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