La humedad caracteriza y recibe la llamada quinta estación, el verano tardío que desde el enfoque dietético energético y filosófico de la medicina oriental, en el período climático de tránsito del verano propiamente dicho y las estaciones más frescas y misteriosas, desde tiempos ancestrales se relaciona con el elemento Tierra. Este elemento se relaciona con un sistema orgánico funcional que atiende al bazo, al páncreas y a estómago. Con el sistema digestivo y inmunitario. La energía del elemento Tierra tiene, obviamente, que ver con la energía materna y esto lo conlleva a algunas reflexiones personales y sobre el modo como nos relacionamos con el entorno.

  • ¿Me siento capaz de hacerme cargo de mis propias necesidades?
  • ¿Doy y recibo apoyo de forma equilibrada?
  • ¿Me siento con los pies en la tierra o que estoy en las nubes?
  • ¿Me siento a gusto en mi piel y con los demás?
  • ¿Digiero bien los alimentos y mis experiencias?
  • ¿Confío en la vida o siento inseguridad?
  • ¿Me preocupo más de las cosas de lo que me ocupo?
  • ¿Estoy en contacto y acepto los ciclos naturales de mi vida?
Receta de MacroSeny: Smoothie bowl de higos

El elemento Tierra contempla la época del año de la cosecha, el punto cardinal en que se sitúa es el centro. Tierra en equilibrio tiene como virtud la confianza y en desequilibrio abundan las preocupaciones y los pensamientos obsesivos. A nivel de alimentación y cocina energética, en el verano tardío, nos vamos preparando, poco a poco, para las estaciones más frías y así evitaremos los típicos resfriados, gripes u otras enfermedades de ajuste que suelen presentarse en este incierto período de transición climática.

El pensamiento oriental y energético lo define como el inicio de la fase Yang, más contracción. Sin embargo, es una estación agradable, tranquila que regula el intercambio de las estaciones luminosas con las más oscuras. Se asocia con el femenino y con la capacidad de nutrirse, de nutrir a los demás y el reconocimiento que los demás me nutren.

Receta de MacroSeny: Noodles de Otoño

En la cocina, los platos se preparan con simplicidad, sin condimentos en demasía. Predomina el dulce natural. Se evita los platos complicados, que inducen a la dispersión y demasiadas combinaciones de alimentos caóticas. Es importante seguir los ciclos naturales pautados por el reloj biológico y por una rutina de hábitos saludables. Respectar los horarios de las comidas, evitar cenar muy tarde o comer, por lo general, en exceso. Lo ideal es consumir solo lo que no es realmente necesario, respectando todo lo que nos ofrece la madre tierra, sin excesos y sin desperdiciar los alimentos ni cualquier cosa útil.

Ha llegado el momento de recoger los frutos y administrarlos convenientemente. Una buena administración se relaciona con la a digestión de los alimentos, su asimilación y distribución, con las funciones digestivas y inmunitarias. Tierra en equilibrio nos proporciona apoyo y estabilidad, en suma nos devuelve al centro.

Receta de MacroSeny: Nishime Básico de raíces

La falta de movimiento y de ejercicio, el estrés, el exceso de sequedad, el exceso de frío y pensar demasiado dañan al sistema funcional que tiene afinidad con el elemento tierra: bazo, páncreas y estómago. También hay desequilibrio en Tierra cuando persiste un cansancio excesivo, sobretodo por el cuidado a los demás.

El exceso de alimentos que aportan humedad y de líquidos, el azúcar, los cereales refinados, las harinas, el alcohol y demasiados dulces son los principales causantes de las enfermedades y de los síntomas que denotan el desequilibrio en Tierra. También comer demasiado o no comer suficiente, no comer a horas regulares y la comida fría tanto en lo que se refiere a su naturaleza como a su temperatura. Cuando tierra está en desequilibrio aparece el cansancio crónico, hay estancamiento mental y físico, como la retención de líquidos y la sensación emocional de sentirse desbordado, disperso y sin rumbo. Hay la sensación de que nada depende uno mismo, todo viene de fuera, todo es externo y predomina el victimarse. Existe más pensamiento que acción, exceso de desconfianza, indecisión y dependencia emocional.

Sin embargo Tierra en equilibrio se manifiesta con una buena capacidad de organizarse, con sentido práctico, responsabilidad. Hay fuerza, actividad y estabilidad. Buena resistencia, buen apetito y buena digestión. La imaginación es fértil y ordenada. Predomina la energía humana y el amor hacía los demás. La energía de Tierra nos da la capacidad de cuidar bien, de ser agradables, receptivos, afectuosos, de dar apoyo solido y firme.

Receta de MacroSeny: Conserva de tomate y zanahoria

La cocina del Verano Tardío se conforma de cereales neutros con una energía más contractiva y damos más énfasis al arroz redondo integral, al mijo y el arroz dulce, este último solo cuando hay síntomas de exceso de frío y de debilidad. Ganan protagonismo en los platos las verduras de raíz como las zanahorias, las chirivías o los nabos. Sobre todo están presentes las verduras redondas que crecen cerca de la tierra como las cebollas, las coles, la calabaza y la coliflor. Se empieza a tomar más legumbres en forma de guisos que inducen calor y dulzura. Las algas son muy importantes en esta época del año, ya que aportan minerales y ayudan a compensar el exceso de líquidos y de transpiración durante el verano. Son las algas Kombu y la Arame, las que contienen un cierto sabor dulce y que se usan con más frecuencia. El dulce natural es el sabor de la Tierra, se realizan postres y meriendas sin azúcares ni harinas refinadas, pero no hay que excederse pues al exceso produce la necesidad de su contrario Yang: salado, productos de origen animal, etc. Las semillas y los frutos secos ayudan a almacenar las reservas necesarias para consumir más energía durante el Invierno. Los métodos de cocción más indicados en el verano tardío son los salteados cortos y largos, los estofados, el nishime. De forma esporádica empezamos a encender el horno. No hay que renunciar a los escaldados, a los prensados y al vapor. Y cuando el clima todavía está templado se mezclan crudos con escaldados.

 


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