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La gastronomía turca en general es rica en platos de origen de vegetal pero comer  bien y 100% vegano ya es otra historia. En cualquier restaurante puedes encontrar espinacas rehogadas, okras, champiñones salteados, estofados de alubias, sopa de lentejas rojas,  deliciosos panes, ensaladas, bulgur o el arroz pilaf.

Para los lacto ovo vegetarianos abundan los platos con lácteos o sea con quesos, mantequilla y yogurt.

Los flexiterianos (los que comen pescado, sobretodo azul, aunque su dieta sea mayoritariamente vegetariana) lo tienen regalado con bocadillos de caballa a la plancha en los quioscos en las orillas del Cuerno del Oro, antes de cruzar del margen norte al sur del Estambul europeo o ya para cruzar el Bósforo e irse a la parte asiática.

Por lo que hace a su impresionante repostería son pocos los postres que te puedan garantizar que no contienen nada de origen animal, la grande mayoría rebozan y chorrean en miel. Peros los hay: frutas confitadas, turrones de frutos secos, caramelos… Eso sí! Te vas a pegar un viaje de azúcar y calorías que te pasará una buena factura y un par de tallas más si te dejas llevar demasiado por tantas emociones.

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 Happy Cow

La guía vegetariana internacional por excelencia; en lo que corresponde a Estambul me han salido más de 70 lugares que ofertaban, por lo menos, opciones de comida vegetarian friendly. Y así comienza mi humilde aventura gastronómica vegana en esta monstruosa, bella y intensa ciudad, sin gps, con mapas limitados a las zonas turísticas, la guía trotamundos del 2012 (el sistema de transportes ha cambiado y para mejor) donde apenas se habla inglés (hay que pedir ayuda a los adolescentes que ya controlan bastante) y con muchas ganas de disfrutar de una cocina que desde antes, ya lo sabía, que me iba a hechizar.

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 Comida callejera

En Estambul se come y se bebe a todas las horas y en todos los lugares. Lo difícil es no parar de picotear y no caer en las mil y unas tentaciones que te seducen por la vista y por los aromas. Hay comida en la calle para todos los gustos y no hay excusas para no comer saludable e incluso sin gluten. 

Te puedes tomar unas mazorcas de maíz, castañas asadas, zumos de granada o de naranja recién exprimidos, pillar te unas ricas olivas en las paradas de los mercados o frutas secas, frutos secos, fruta fresca… por apenas 1 lira turca, los vendedores ambulantes te ofrecen unas rosquillas rebozadas con semillas sésamo negro y dorado.

Hay demasiados puestos de döner kebap, pero al menos en las zonas más turísticas, no he visto a los falafel (croquetas de garbanzo) que suelen ser la salvación fast food de los veganos en la mayoría de las ciudades españolas y europeas.

Estambul puede resultar ser una ciudad muy dura, ruidosa, estresante y el turista aturdido es una presa fácil de los experimentados, miles de comerciantes que a la mínima que te relajes, ya te la han clavado. No percas la sonrisa, la calma, ni la paciencia. Pide los precios antes de comprar y si ves que se pasan intenta negociar.

 Community kitchen 

100% VEGAN. Cocina tradicional turca elaborada con amor.

El Community Kitchen está en el pleno centro turístico del margen norte europeo, pero escondido, ideal para refugiarte y donde te sentirás mejor que en tu casa. A partir de las 12h puedes ir a comer o simplemente tomarte un té, aunque no te resistirás a los platos de  una generosa “mamá” y excelente cocinera turca que te atenderá como a un sultán y te hartará de deliciosos platos veganos con carácter tradicional: kebap de seitán, yogur de almendras, dolmas, pizzas turcas, sopa, postres tradicionales elaborados con sirope de ágave en lugar de  miel, entre otros.

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Lo tendrás todo a la vista, a la medida que se van cocinando los platos en la pequeña cocina van desfilando las bandejas que son colocadas en las dos únicas mesas del comedor. Se come lo que se ha acabado de cocinar. La comida está buenísima y las porciones son super abundantes. El trato es familiar y cálido, como debe de ser en un hogar sin crueldad hacia los animales.

 Limón Cafe

Bazar egipicio – Eat Clean en la margen sur – Vegetarian Friendly.

Lo descubrí por casualidad, buscando un tentempié, un té y un lavabo después de volverme loco en el mercado de las especies, también conocido como el Bazar Egipcio. La verdad es que me estaba mareando después de pasarme un par de horas de compras, probando especies, oliendo tés y aceites esenciales que se mezclan con las oraciones cantadas que salen de los altavoces de las mezquitas…

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En el Limón Cafe tomé un té caliente y fuerte, unas croquetas muy buenas de lentejas rojas sin freir y unos rollitos de hoja de parra con arroz, ambos aperitivos estaban deliciosos. El restaurante funciona como un buffet de comida caliente y fría, donde puedes ver y elegir los platos que vas a consumir. Me llamó atención que había una grande variedad de platos de verduras, sin elaboraciones demasiado complejas o salsas cargadas de especies y aceitosas, como es habitual encontrar en los demás restaurantes del estilo.

 

Old damascus

El vegetariano, donde no me he atrevido a comer
Lo menciono aunque no me haya atrevido a entrar… Me llamó a la atención este restaurante vegetariano en la Happy Cow, de comida para llevar porque estaba bastante cerca de la zona donde me hospedé y quizás porque su nombre me sugiere cocina tradicional y casera… Pero me encontré con un pequeño y sucio lugar, con la cocina a la vista, unas ollas de aluminio grasientas sobre los fogones. Se encuentra en un barrio muy degradado, en una colina empinada y donde tienes la sensación de estar deambulando por un lugar inseguro.

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Food Not Bombs, Istanbul

Un colectivo anti-capitalista internacional bastante activo en países de la Europa asiática y en el Medio Oriente y que une a las personas de distintas condiciones a través de la cocina sin fronteras y sin crueldad animal. Más o menos cada semana organizan una sesión de cocina y cena gratuita, habitualmente los miércoles, para los refugiados y las personas social y económicamente desfavorecidas. La semana que estuve en Estambul no habían podido organizar el evento, me quedé con las ganas de participar.

 Teneffüs Cafe

Cafetería vegana que está abierta hasta las 02h de la madrugada y es lugar de encuentro de la escena alternativa, underground y de algunos colectivos de activistas de Estambul. Y ahí solo tomé un par de tés y conocí  a Simbad, que gestiona el local y habla perfectamente el castellano. Estará encantado de atenderte. Ojo, no te despistes, está en la segunda planta, abajo hay una tienda de frutos secos y chucherías.

 Mahatma Cafe

El unico lugar 100% vegano del Estambul asiático.

 

Llegar al colorido y jovial  Mahatma Cafe fue una odisea porque no sale en los planos turísticos, como la mayoría de los barrios del Estambul Oriental y no es preguntando a la gente por las calles que vas a llegar más rápido… hay un sinfín de callejuelas y miles de cafés, tiendas, restaurantes… Llegué gracias a un adolescente  que se ha dispuesto a acompañarme hasta la mismísima puerta de ese local que se ha inaugurado hace un poco más de un año.

 

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Tienes que ir de compras a los mercados de la parte asiática que son los más baratos y más auténticos y si vas a la parte asiática tienes que ir a comer o a cenar en el Mahatma Cafe. La comida está deliciosa, la cocina está a la vista, hay un montón de luz y te sirven con una sincera sonrisa.

Vefa Bozacisi 

La merienda energética de mijo fermentado  

Otra visita obligatoria es al Vefa Bozacisi, en el margen sur de Estambul, para merendar la deliciosa  bebida energética de mijo fermentado.

Es cremosa, dulce y reconfortante. Se suele tomar en Invierno y se acompaña con un poquito de canela en polvo y unos garbanzos tostados y crujientes.  A parte de tomar La Boza en este ancestral y bonito lugar, también te la puedes comprar para llevar, así como vinagre de granada, concentrado de limón o el licor de mijo, entre otros preparados artesanos de buena calidad y a precios razonables.

 

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Zumo de zanahoria roja fermentada

Se trata de una bebida medicinal, probiótica y que se toma de forma esporádica y en pequeñas cantidades. Tanto  puedes añadir una cucharita de postre a un zumo de manzana o de naranja natural o utilizarla combinándolo con el aliño de las ensaladas. A parte de su aporte en bacterias amigas del intestino, la zanahoria roja se destaca por su aporte en antioxidantes. La encontré ecológica en el mercado de Kadiköy, en la parte asiática de Estambul. Me llamó mucho la atención, en el mismo mercado, unas alcachofas enormes que se venden ya peladas.

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Tengo la certeza que me dejé y se me escapó un montón de lugares que vale la pena visitar, pero 4 días no son nada, en esta inmensa ciudad que en realidad son varias dentro de una, albergando a más de 13 millones de personas entre el mar de  Mármara y el Bósforo.

No dudéis en contactarme para más detalles, indicaciones y como llegar a los lugares antes referidos. Puedes clickar en los títulos de los lugares en que he estado, para visitar su página de FB o web. Y muy pronto, os lo prometo,  voy a compartir recetas veganas y saludables con ingredientes fáciles de encontrar y que están inspiradas en la cocina turca que me ha absolutamente fascinado.

De alguna manera, antes o después, sé que volveré y si te vas a ir a o has estado en Estambul y has llegado hasta aquí: Déjame un comentario con tus recomendaciones y experiencia.

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